
Desde el 12 de febrero hasta el 13 de Mayo asistiremos en Berlín a una de las exposiciones de la década. El pintor alemán Gerhard Richter cumple 80 años y la Neue Nationalgalerie -el bello y austero templo del arte concebido por Mies van der Rohe- lo celebra con una restrospectiva sin precedentes. Gerhard Richter es Alemania y Alemania es Gerhard Richter: constancia, orden, exactitud, seriedad. Este maestro de lo ecléctico y del no-estilo emigró desde Alemania del Este poco antes del levantamiento del telón de acero. Imbuído en un principio de las ideas artísticas del Realismo Socialista, decidió encaminar sus esfuerzos a reflejar sus propia realidad pictórica a partir de retazos e instantáneas que fue acumulando durante años y años, adoptando irónicamente para su pintura el calificativo de Realismo Capitalista. En un principio jamás utilizó el color, pues la realidad que mostraban sus retratos y escenas históricas procedía directamente de fotografías en blanco y negro, y su voluntad parecía ser la de trasladar al lienzo lo que el objetivo había reflejado, una suerte de reivindicación del hacer del pintor y del trabajo manual en una época en la que continuamente hemos asistido al desgastado supuesto de la “muerte de la pintura”.

Con el paso del tiempo fue añadiendo color, pero sus motivos pictóricos siempre estuvieron desprovistos de cualquier rasgo heróico. Por eso sus obras son solo fragmentos, nunca motivos pictóricos per se. Así, junto a este gigantesco álbum de fotos que ha ido tomando a lo largo de su vida y que es conocido como Atlas (actualmente se expone en Dresde), ha ido formando un espectacular corpus de lienzos cuya temática abarca el retrato, la escena histórica, la naturaleza muerta o el paisaje. El hacer de Richter nos sitúa frente a alucinantes lienzos de aspecto casi fotográfico, pero con un inconfundible “desenfoque” que es uno de los rasgos principales de su estilo.
Otro de los grandes ámbitos de su producción artística son sus abstracciones, a menudo grandes lienzos con campos de colores primarios superpuestos y mezclados unos con otros, en los que el control y la casualidad ejercen protagonismo a partes iguales. Este año pudimos ver a Richter de cerca en la película que nos enseñó al maestro pintando cuadros abstractos en su estudio.
Así que si por casualidad o no alguien planea un viaje a Berlín en los próximos meses, ya sabe. Esta es una de esas exposiciones a la que no ir puede pesarle a uno durante toda la vida. Hay cuadros de colecciones privadas y de decenas de museos diferentes. Como se suele decir, algo irrepetible.
Como pequeño apéndice, un artículo que acabo de leer en El Mundo: “¿15 millones por una obra mía? Es repugnante”, y un maravilloso video con Richter en su estudio, preparando su expo en la Tate con Nicholas Serota, su director.

Uno de mis pintores favoritos. Precisamente estuve en Berlín hace dos años y coincidí con una expo suya en el Museo de Arte Contemporáneo, me vine de allí cargada con un tochazo de catálogo suyo… es impresionante.
Sí, el hombre es tremendol. Yo ví en Colonia una solo de cuadros abstractos. Qué catálogo es ese que trajiste?
Es un catálogo que editó el MOMA de NY en el año 2002 con motivo de la antológica “Cuarenta años de pintura” , una expo itinerante que estuvo en NY, Chicago y S.Francisco… 340 páginas en tapa dura y gran formato…. fantástico, una edición espléndida.
Recuerdo que también había un gran cuadro suyo (de estilo realista) en la expo que organizó la Thyssen en Madrid sobre “Monet y la abstracción”: había salas en las que se confrontaba la obra de Monet y su influencia en otros artistas: Uno de ellos era Richter, un gran cuadro blanco: Paisaje marino nublado, Precioso.
Ah bien! era por curiosidad. Conozco el catálogo del MoMA, lo estuve consultando para el doctorado, pero no lo tengo. Tengo uno de paisajes, en formato apaisado, que es precioso. También hay uno editado por el Reina cuando expuso allí.
Y me acuerdo del cuadro que dices… estaba en la sala de las alhajas verdad? una pasada…
Bueno, un saludo!