Alquimia
Hace dos días, y gracias a la colaboración inestimable de mi colega de curro Jean Marie, he creado mi primera serie de pegatinas serigrafiadas, completamente home made, para empezar a bombardear Berlín sin tregua. El proceso de creación es auténticamente de alquimia.
La base del diseño es la propia imagen que llevará la pegatina, impresa primero sobre una transparencia. Existe un tipo de superficie al que debe aplicarse una pintura especial, que una vez seca y pegada a la transparencia, se expone durante unos minutos a una luz muy intensa (los focos que veis en la foto). La reacción dejará nuestro diseño calcado sobre la superficie, listo para, con pintura al agua, imprimir en serie sobre cualquier superficie (camisetas, pegatinas…) con una precisión imposible de conseguir de otro modo. Solo hay que dar una pasada de pintura sobre la plantilla… y zas! En este caso, el soporte han sido las pegatinas de correos alemanas, un soporte universal para el sticking: grandes, sin demasiadas letras que molesten a nuestro diseño, gran adherencia…

El concepto de aprovechar o resocializar el soporte (la pegatina) es importante, por lo que estas pegatinas gratuitas que se consiguen en las oficinas de correo son ya un soporte de culto: que cada uno ponga encima de la pegatina lo que le de la gana y lo muestre en las paredes del mayor y más completo museo que se conoce: la calle. Siempre que puedo se lo digo a todo el mundo: fijaos en la calle, en sus rincones, en sus señales, en sus esquinas desconchadas y puertas destartaladas… uno puede llegar a disfrutar de ello.

Con una espátula se aplica la pintura sobre la superficie en la que está impresa la imagen. La pintura pasa de manera casi microscópica, solo por la zona que reaccióno con la luz.
En esa animación estoy dando una pasada con la espátula, con una vale, así que te pones a hacer pegatinas y no paras. Una detrás de otra y hasta que quieras.

Desde hace bastante tiempo me venía preguntando cómo muchos de los que pegan pegatinas de este tipo conseguían hacer estos diseños tan minuciosos (clic sobre la imagen de abajo para ampliar), con un solo color, con las sombras conseguidas con puntos de muy pequeño tamaño y sin utilizar impresora de ningún tipo, que es lo que mola -cuanto más económico, mejor-.
Mola crear nuestros propios diseños en serie y disfrutar del proceso, amenizado por unas cervezas, un poco de charla, música y manchándonos las manos de pintura, como los auténticos artistas. Y ahora a la calle.





Esto me suena. He visto una igual en Fuenlabrada. ;D